calidad del aire

La calidad del aire influye en la calidad de vida en las ciudades

La polución o calidad del aire es uno de los problemas ambientales que más inciden sobre la salud de los ciudadanos, sobre todo en las áreas urbanas de Europa, donde ocasionan cerca de 800.000 muertes prematuras al año, según un nuevo estudio liderado por investigadores alemanes y publicado en la revista European Heart Journal .

Para atajar esta situación, 10 ciudades europeas llevan cinco años aplicando políticas orientadas a mejorar el aire contaminado y a incrementar así el bienestar de sus ciudadanos mediante la reducción también de otros tipos de contaminación, como la acústica, por ejemplo, al restringir la movilidad motorizada (no eléctrica) en el núcleo urbano.

En 2014, Amberes (Bélgica), Berlín (Alemania), Dublín (Irlanda), Madrid, Malmö (Suecia), Milán (Italia), París (Francia), Plovdiv (Bulgaria), Praga (República Checa) y Viena (Austria) entraron a formar parte de un programa piloto a través del cual, un lustro después, han llegado a una serie de mejoras que les proporcionan las bases para seguir avanzando y alcanzando nuevos retos en cuanto a legislación de la calidad del aire en las zonas urbanas.

En líneas generales, de acuerdo con la última evaluación de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), las 10 ciudades participantes en este programa piloto han mejorado durante estos últimos años, sobre todo en el uso de herramientas para medir la calidad del aire. Sus mayores retos, según el documento, han sido la comunicación efectiva de los problemas que acarrea la polución en el aire a la ciudadanía y la dificultad de llegar a acuerdos entres las diferentes administraciones de gobierno.

800.000 muertes prematuras al año

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a la contaminación del aire aumenta la probabilidad de padecer problemas respiratorios, como asma o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), cáncer de pulmón o enfermedades cardiovasculares, entre otras enfermedades. Esto, además de ejercer una mayor presión sobre las arcas públicas —dado el incremento en los costes sanitarios y la pérdida de días trabajados— deriva en unas 800.000 muertes prematuras al año en la UE, el doble de lo que se estimaba hasta hace poco.

Objetivos para reducir las emisiones a la atmósfera

Según el informe de la AEMA, hay tres principales objetivos que la UE debe alcanzar para reducir las emisiones de contaminantes atmosféricos:

  1. Definir de los estándares de calidad en el aire.
  2. Establecer objetivos nacionales sobre la reducción de emisiones.
  3. Fijar normas de emisión y control sobre la producción como recurso específico para la polución en el aire.

 Algunos avances relacionados con la calidad del aire en Europa y retos pendientes

Durante estos cinco años se han implementado una serie de herramientas que han monitorizado la calidad del aire, y en ciudades como en Madrid, Milán o Malmo ha habido un aumento en el número de parámetros para su monitorización.

Por otro lado, Madrid, París o Amberes son algunas de las ciudades que ya han aprovechado el uso de sensores de bajo coste, y además han incrementado el número de puntos de muestreo durante estos años para aportar datos estimados que representan mejor la exposición de la población a la polución.

Sin embargo, tal como recalca la AEMA, aún no se han definido medidas específicas para reducir las emisiones de compuestos orgánicos volátiles en forma de ozono, un problema agravado por las altas temperaturas que afecta especialmente a las ciudades del sur de Europa, que superan los valores objetivos .

El transporte por carretera sigue siendo mayor el foco de contaminación en las ciudades. Madrid, por ejemplo, se ha centrado en la emisión de contaminantes en la movilidad, y ha aplicado medidas como la restricción de vehículos al centro de la ciudad por días y en dependencia de la matrícula, así como políticas para reducir la velocidad en el núcleo urbano, prohibir el acceso a ciertos vehículos que no cumplen con la normativa o permitirles el paso pero sólo a zonas específicas, como pueden ser los parkings.

En otras ciudades, como es el caso de París, aspectos cotidianos que no se suelen tener en cuenta, como la quema de madera en el ámbito doméstico o las estufas para fines recreativos, están incidiendo cada vez más en la contaminación atmosférica, alerta esta agencia europea.

Ganar la aprobación de la ciudadanía

Aunque, en general, la mayoría del público está contento con el resultado de las medidas de calidad del aire y el cumplimiento de la normativa europea —y por lo tanto no se necesita justificación adicional— la AEMA señala que sigue siendo útil subrayar los beneficios, sobre todo los económicos, para poder concienciar al público sobre las mejoras que implican las políticas de calidad del aire, más allá de la protección de su propia salud, y ganar la aprobación de la ciudadanía en materia de regulación de contaminación atmosférica.

Un buen ejemplo de comunicación es el de Madrid, que hace hincapié en la calidad del aire, el ruido y el clima, además de los beneficios que tener un transporte sostenible tiene sobre la salud pública. También en Paris y Milán los ciudadanos disponen de aplicaciones que les permiten conocer, desde sus dispositivos móviles, el estado de la calidad del aire y otros problemas ambientales que se dan en la ciudad.

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