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Movimientos ciudadanos. ¿Cuáles son sus preocupaciones?

Los ciudadanos europeos tenemos más poder de participar en política comunitaria del que a menudo intuimos. A veces resulta frustrante pensar que la solución a muchos de los asuntos que nos preocupan está en manos de los representantes políticos y que sólo ellos, de considerarlo prioritario, podrán llevarlo a debate y trasladarlo a la normativa europea.

Sin embargo, a partir del Tratado de Lisboa (firmado en 2007) los ciudadanos tenemos la posibilidad de proponer actos jurídicos directamente a la Comisión Europea. Lo podemos hacer a través de la iniciativa ciudadana europea, una herramienta que se utiliza desde el año 2012 aunque cada vez cobra más importancia. Desde finales de 2018 está en un proceso de modificación para facilitar su uso y promover la participación ciudadana, la transparencia, la comunicación horizontal y, por ende, la calidad democrática dentro de la UE.

A partir de la aplicación de los primeros cambios —simplificación del proceso y ayuda a los organizadores a presentar las iniciativas ciudadanas—,  el número de propuestas registradas ha aumentado un 30% y el número de medidas rechazadas ha disminuido un 80% (desde 20 rechazadas en la pasada legislatura a 5 en la actual).

¿Qué materias movilizan más a la población europea?

Casualidad o no, las tres últimas iniciativas aceptadas por la Comisión están relacionadas con el medio ambiente. Piden, por separado: un precio para el carbono “para luchar contra el cambio climático”,  revisar las normas de la Directiva 2001/18/CE sobre organismos modificados genéticamente (OMG) relativas a las nuevas técnicas de mejora vegetal y, de la misma manera, revisar la Directiva sobre el impacto de determinados plásticos en el medio ambiente con el fin de “prohibir todos los plásticos de un solo uso en Europa”.

Una vez consideradas “jurídicamente admisibles” —por cumplir los requisitos de enmarcarse en ámbitos que son competencia de la UE, además de no atentar contra los valores de la Unión en ningún caso— las medidas se someten a votación por el conjunto de la población y, si en el plazo de un año cualquiera de ellas recibe un millón de declaraciones de apoyo procedentes de al menos siete Estados miembros, entonces serán analizadas por la CE. Finalmente, en caso de ser aprobadas oficialmente por este organismo europeo, se trasladarán a la legislación comunitaria.

Precio al carbono

Esta iniciativa, impulsada por la plataforma Stop Global Warming , propone fijar un precio mínimo para las emisiones de CO2, suprimir el sistema actual de derechos de emisión gratuitos para los contaminadores de la UE e introducir un mecanismo de ajuste en las fronteras, para asignar los ingresos procedentes de la tarificación del carbono «a las políticas europeas que fomentan el ahorro de energía y la utilización de fuentes renovables, así como a la reducción de los impuestos a las rentas más bajas».

Se trata de desincentivar la quema de combustibles fósiles y favorecer en su lugar las energías renovables y limpias, para así poder limitar el aumento de la temperatura media del planeta a los 1,5ºC que aconseja la comunidad científica si queremos evitar una catástrofe ambiental aún mayor (aunque esto implique que, aun así, suframos las consecuencias del cambio climático). La votación comienza a partir del 22 de julio y se puede hacer a través de http://stopglobalwarming.eu/

Nueva regulación para los transgénicos

Desde la organización Grow Scientific Power, consideran que la Directiva 2001/18/CE sobre organismos modificados genéticamente (OMG) está “obsoleta” y por ello han pedido a las autoridades europeas que revisen las normas que ésta incluye, con especial atención a aquellas que afectan a las nuevas técnicas de mejora de los cultivos. “Esbozamos cambios en la legislación para que la evaluación de la seguridad de los cultivos vegetales sea más proporcionada: al centrarse más en el cultivo que en la técnica se garantiza la seguridad, pero los valiosos beneficios de las nuevas técnicas no se pierden por obstáculos normativos ilógicos”, se justifican en su web. La iniciativa se puede apoyar a partir del día 25 de julio en https://www.growscientificprogress.org/support-us.

Acabar con la era del plástico

La última iniciativa registrada busca modificar la Directiva sobre el impacto de determinados plásticos en el medio ambiente para prohibir todos los envases y botellas de plástico de aquí a 2027 y que así puedan comenzar a aplicarse “medidas concretas para respetar los límites de nuestros recursos”. Se podrá votar a partir del 26 de julio.

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