circular university challenge

Proyecto de economía circular para jóvenes: Circular University Challenge

Tal como lo está poniendo de manifiesto la generación “z”, los jóvenes que se han organizado a nivel internacional para demandar medidas efectivas contra el cambio climático, es en los primeros años de nuestra edad adulta cuando nos empezamos a dar cuenta del poder que tenemos para generar cambios. En este caso, los cambios a los que se aspira buscan que las generaciones futuras no se vean comprometidas ni afectadas en su calidad de vida a causa de nuestros comportamientos y nuestra relación con el entorno natural.

Pero los jóvenes, a pesar de disponer del poder y la energía para generar dichos cambios transformadores, a menudo se encuentran con una gran barrera: la falta de recursos y apoyos tanto económicos como morales.

Y en este punto es cuando entran en juego grandes iniciativas como el Circular University Challenge, impulsado por TheCircularLab, el centro de innovación sobre economía circular de Ecoembes. Se trata de un desafío para personas inquietas que quieran generar soluciones, individualmente o en equipo, sobre retos relacionados con la economía circular. De este modo, la organización busca generar el escenario propicio para personas que piensan de forma innovadora, que son capaces de trabajar en equipo y de hacer crecer las ideas de sus compañeros.

El pasado 11 de julio se puso fin a la primera edición del “Circular University Challenge” con cifras que, sin lugar a duda, superaron todas las expectativas:

140 jóvenes participantes

Participaron más de 140 universitarios, procedentes de 11 universidades de referencia en España, de nueve comunidades autónomas: Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad de A Coruña, Universidad de La Laguna, Universidad de la Rioja, Universidad de Lleida, Universidad de Sevilla, Universidad de Zaragoza, Universidad Pablo de Olavide, Universidad Politécnica de Cataluña, Universidad de Valencia y Universidad Pública de Navarra.

Los jóvenes tuvieron que hacer frente a dos cuestiones relacionadas con el reciclaje y el ecodiseño:

  • ¿Cómo podríamos conseguir que los ciudadanos reciclen más y mejor?
  • ¿Cómo podemos diseñar un servicio para ayudar a las empresas a mejorar la sostenibilidad de sus envases?

Para dar con una solución innovadora y creativa, a la vez que respetuosa con el medio ambiente, los participantes realizaron sesiones de formación desde Campus Iberus (un Campus de Excelencia Internacional (CEI) del Valle del Ebro), que incluyeron metodología en “Design Thinking” asociada a la economía circular y el reciclaje de envases. Tras esta formación, los equipos participantes debían presentar su candidatura a través de un vídeo en el que explicaban sus ideas para solucionar uno de los dos retos planteados inicialmente. De entre todos los proyectos presentados, un jurado, formado por representantes de las universidades participantes y miembros de Ecoembes, escogió una candidatura de cada universidad para pasar a una segunda fase.

Finalmente, se realizaron sesiones de mentoring online y presencial, con cada uno de los equipos seleccionados para que desarrollaran sus ideas y elaborasen sus prototipos y proyectos. Además, del 8 al 12 de julio, una selección de finalistas del “Circular University Challenge” asistieron a la segunda edición de “Circular Design Sprint”. Se trataba de unas jornadas de formación intensiva, aplicadas a la economía circular y el reciclaje de envases, realizadas también en el marco de TheCircularLab —centro de innovación sobre economía circular de Ecoembes ubicado en Logroño—. Las jornadas se basaron en la metodología Design Sprint de Google.

Alberto Madurga Pastor, Jessica Goñi Moneo, Manuel Lorrio Muñoz y Alberto Arguiñano Ongay, estudiantes de la Universidad Pública de Navarra, fueron los nombres que se pronunciaron al desvelar el grupo ganador durante la entrega de premios de esta edición. El ingenio, la sencillez y la eficacia que representaba su idea enamoró al jurado. Su propuesta consiste en la modificación del código de barras que llevan todos los productos para poder indicar, mediante un código de colores, a qué contenedor corresponde, para su óptimo reciclaje. Estas brillantes mentes recibieron un premio de 4.000 € y la posibilidad de participar en el “Programa Circular Talent Lab” del año que viene. También se hizo una mención especial, por su alta capacidad de implantación, al proyecto presentado por el equipo de la Universidad de Zaragoza, compuesto por María Pascual Carbonero, Samuel Ruíz de Gopegui Aparicio y Marta Ortigosa de Carlos.

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