Desechos plásticos en el mar

Los desechos plásticos en el mar y su impacto. Entrevista François Galgani

François Galgani es oceanógrafo e investigador del Institut Français de Recherche pour L’exploitation de la Mer.

“La circularidad ayuda a crear nuevos empleos y contribuye a limitar la presencia de residuos en el medio ambiente”

¿Cuáles son las principales consecuencias negativas de la presencia de plásticos en mares y océanos?

De entrada, tenemos un gran impacto en los ecosistemas marinos. En concreto podríamos citar la gran cantidad de especies de peces que se ven atrapados en las redes de pesca abandonadas, o la ingestión de residuos plásticos por la fauna marina. Las tortugas, por ejemplo, confunden ciertos plásticos con medusas y se los comen. En ciertas zonas del Mediterráneo, como en la costa de la Comunidad valenciana, se han llegado a encontrar restos de plástico en prácticamente el 100% de las poblaciones de tortugas. Después, tenemos los impactos económicos de diversa índole, como los costes de limpieza de las playas, o los incidentes de navegación causados por residuos que interfieren con las hélices propulsoras de los barcos. Estos incidentes se cuentan por centenares. Sólo en Europa se ha estimado que el coste de la basura marina es de 263 millones de euros. Y, finalmente, pero no menos importante, están los efectos directos sobre los humanos. Algunos son discutidos, como la ingestión de alimentos del mar que contienen microplásticos. Otros no, y este es el caso de los pequeños cortes ocasionados a algunas personas en las playas por restos que han llegado al mar de diversos materiales, plásticos entre ellos.

¿Estos impactos en la mayoría son reversibles o irreversibles?

La mayor parte de los impactos son reversibles. En el caso de las especies que ingieren plástico la naturaleza misma se encarga de que sea excretado por el propio el organismo, salvo que haya algún tipo de oclusión intestinal causado por la ingestión de una gran cantidad de plástico, y esto puede causar la muerte en algunas especies.

¿Tiene sentido limpiar el mar de desechos plásticos o sería mejor concentrar los esfuerzos en detener el vertido de residuos al mar?

Todo depende del valor que tengan esos residuos. Por ejemplo, si se trata de una red de pesca, en el caso de que se recupere se puede reparar y volver a utilizar, aquí nos encontramos ante un claro valor económico. En el caso de una playa, el valor en primer lugar es estético, pero tiene repercusiones directas sobre la economía porque si se degrada su imagen la gente dejará de visitarla. Si hablamos de expediciones a alta mar para recoger trozos de plástico, eso es demasiado caro para un resultado dudoso.

¿Qué papel tienen los ríos en la polución marina?

Muy importante. Cada año llegan al mar unos dos millones de toneladas de plásticos a través de los ríos.

¿Cuáles son las peores regiones del mundo en cuanto a vertidos de plásticos al mar?

Hay dos que destacan por encimas de las demás: el este del continente asiático y el Mediterráneo.

¿Por qué el Mediterráneo está tan mal?

En primer lugar, porque es un mar cerrado donde los residuos tienen pocas posibilidades de circular y salir al océano. En el estrecho de Gibraltar las aguas superficiales entran en el Mediterráneo y los flujos de aguas más profundas salen hacia el Atlántico. Para que los residuos abandonaran el Mediterráneo sería necesario que se hundieran hasta la profundidad de esa corriente, pero la inmensa mayoría no lo hacen y por tanto se quedan. Además, muchos residuos que vienen del Atlántico entran. Una segunda razón es que una gran cantidad de barcos con origen o destino a los grandes puertos del norte de Europa navegan por el Mediterráneo en busca el canal de Suez. Un 30% del tráfico marítimo mundial pasa por el Mare Nostrum. La tercera razón es la gran cantidad de población que habita en las costas del Mediterráneo, con la consiguiente presión sobre el medio marino. Y la última razón es el hecho de tirar basura y el turismo. Se ha demostrado, en algunos estudios llevados a cabo en España que en la temporada estival el número de residuos puede llegar a aumentar hasta un 25%.

¿La situación en el Mediterráneo ha empeorado o mejorado respecto a años atrás?

Depende de qué tipo de residuos hablemos. Hace un tiempo era bastante común la presencia de neumáticos en el mar, pero hoy, gracias a la generalización del reciclaje de este producto, prácticamente el problema ha desaparecido. En cambio, las colillas de cigarrillos son una cuestión persistente ya que representan un 40% de los residuos que se encuentran en las playas. En conjunto, no hay un aumento exponencial de los residuos, pero se puede afirmar que existe un crecimiento constante. Se sabe también que la mayor parte de los residuos se hallan en el fondo. Son naturalmente los más pesados: metales, vidrio, pero también ciertos plásticos.

¿Cree que la Convención de Barcelona y otros instrumentos político-legales son útiles para luchar contra los residuos en el mar?

En el marco de la Convención de Barcelona se ha lanzado el primer plan de acción regional sobre los residuos en el mundo y después el Atlántico ha continuado con esta línea. Pienso que el trabajo realizado dentro de este plan de acción es importante y muy eficaz, sobre todo a nivel de coordinación entre todos los países. Luego hay dificultades claro está. Es muy fácil decir que hay que mejorar el tratamiento de las aguas antes de que lleguen al mar, pero en muchos lugares no existen ni los medios económicos ni una situación política estable para lograrlo. El gran problema de los residuos es la enorme cantidad de lugares de procedencia de los mismos y esta complejidad requiere una enorme diversidad de medidas de prevención, de gestión, de concienciación. Si todos los residuos tuvieran un solo origen sería muy fácil, pero no es así.

¿Qué opina del compromiso de la industria del plástico en luchar contra los residuos que llegan al mar?

Antes que nada, pienso que existe una percepción equivocada del papel de la industria en esta cuestión. En general industria se dedica a fabricar productos, pero no puede ser responsable de su mala utilización. La industria del automóvil fabrica coches, pero los accidentes son responsabilidad de los usuarios. Sí que es cierto que hay una porción de la polución que puede atribuirse a la industria. Por ejemplo, para fabricar muchos objetos no se requieren enormes bloques de plásticos, sino pequeñas partículas granuladas en grandes cantidades y en el transporte existen pérdidas. En el estómago de muchas aves del mar del Norte se ha encontrado un 10% de estos granulados industriales. En este aspecto concreto la industria puede mejorar mucho para evitar esas pérdidas.

¿Qué papel puede jugar la economía circular en lo que estamos comentando?

Pienso que, si se demuestra que es rentable, los plásticos podrían llegar a ser reutilizados en su fin de vida igual que ocurre con el papel. La circularidad puede ayudar a crear nuevos empleos y por descontado contribuir a limitar cada vez más la presencia de residuos en el medio ambiente y en este sentido la Estrategia sobre los plásticos de la Unión Europea es un buen instrumento. Por lo menos es una nueva iniciativa que demuestra que existe voluntad política para cambiar las cosas. Si tenemos un sistema de recuperación de plásticos y de reentrada en el circuito de valor que funcione, habrá cada vez menos plásticos disponibles para ser lanzados al mar o en cualquier lugar por parte de aquellos que quieran hacerlo. Existen dificultades: no es lo mismo la circularidad en los materiales hechos de un solo tipo de plástico que los compuestos donde hay que proceder a una separación de materiales, lo que implica costes adicionales. Cuando estos costes bajen, con el tiempo, la circularidad incrementará sus posibilidades de salir adelante.

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