11 Animales que viven en la sabana

Una sabana es un bioma de transición con pastizales y bosques que se caracteriza por una estación seca muy larga. Debido a la falta de lluvia en el entorno -sólo unos diez centímetros al año-, los bosques no pueden llenarse, pero muchos habitantes han desarrollado habilidades y características únicas para aprovechar las hierbas altas y los árboles grandes y dispersos. He aquí algunos de los animales más interesantes que se han adaptado a la vida en la sabana.

Gacela de Grant

Gacela de Grant de pie entre las hierbas de la sabana

Un tipo de antílope, las gacelas de Grant son herbívoros habituales en el bioma de la sabana. Predominantemente pastoras, las gacelas comen arbustos y hierbas, pero también disfrutan de la hierba alta durante la estación seca y, ocasionalmente, de la fruta. Sin embargo, lo más increíble de las gacelas es su capacidad para pasar largos periodos de tiempo -a veces toda su vida- sin beber agua.

En cambio, las gacelas pueden obtener suficiente agua de los alimentos que ingieren, lo que las convierte en residentes ideales del entorno de la sabana seca. Además, las gacelas tienen grandes glándulas salivales que les facilitan la ingesta de su dieta seca sin la ayuda de una fuente de agua fiable.

Caracal

Caracal merodeando en la sabana

Autóctonos de África, los caracales son gatos salvajes de tamaño medio que se sienten a gusto en las sabanas, así como en los bosques, matorrales y acacias, tierras bajas pantanosas y semidesiertos. Aunque son principalmente nocturnos, los caracales tienen un párpado superior bajo que les protege los ojos del duro resplandor del sol. Y, al igual que las gacelas, los caracales pueden pasar indefinidamente sin agua, otro rasgo que los hace adecuados para la vida en la sabana.  

Además, los singulares mechones de las orejas de los gatos les ayudan a sobrevivir en la sabana, camuflándose entre las hierbas altas y ayudándoles a identificar la ubicación exacta de sus presas.

Halcón pigmeo africano

Halcón pigmeo africano posado en un árbol

Estos adorables cazadores son las aves de rapiña más pequeñas de África y miden poco menos de 20 cm. A pesar de su pequeña estatura, los halcones pigmeos son muy potentes; son extremadamente ágiles y se posan en los árboles altos para localizar y apuntar mejor a sus presas. Los halcones pigmeos también ayudan a otros habitantes de la sabana -sobre todo a las aves tejedoras- compartiendo nidos comunes y reduciendo las amenazas de depredadores como serpientes y roedores. 

Dicho esto, los halcones pigmeos son supervivientes.   Cuando su comida preferida de insectos, lagartijas, roedores y pájaros pequeños no está disponible, atacan y matan a los polluelos de tejedoras en sus nidos comunales.

Guepardo

Guepardo cazando en la sabana

Los guepardos, uno de los habitantes más conocidos de la sabana, viven en las praderas y bosques abiertos de la sabana del este y el sur de África. La coloración del guepardo no sólo lo camufla en las praderas de la sabana, sino que su cuerpo está diseñado específicamente para la caza. De hecho, los guepardos tienen la capacidad de correr hasta 70 millas por hora, lo que los convierte en el animal más rápido de la Tierra. 

Los felinos han desarrollado incluso garras ligeramente curvadas y totalmente retráctiles que facilitan el agarre al suelo cuando corren tras su presa. Esta característica también hace más fácil hundir sus garras en la presa cuando la persecución ha terminado.

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Elefante de la sabana africana

Grupo de elefantes africanos en libertad

También conocido como elefante africano de la sabana, el elefante africano de la sabana es la mayor subespecie de elefante y el mayor mamífero terrestre del mundo. Las temperaturas de la sabana suelen oscilar entre los 68 y los 86 grados Fahrenheit, y las grandes orejas de los elefantes les permiten irradiar calor adicional. Asimismo, los elefantes pueden utilizar su trompa para aspirar agua y rociarse para refrescarse.

Los fuertes músculos de la trompa también permiten levantar más de 400 libras, lo que resulta muy útil a la hora de comer. Los elefantes suelen comer unas 350 libras de vegetación al día y ayudan a mantener las sabanas reduciendo la densidad de árboles para otros animales.

León

León sentado en la hierba de la sabana

Es probable que los leones sean uno de los primeros animales que imaginas cuando piensas en la sabana africana. Como muchos otros animales de este ecosistema, el color bronceado de un león le permite mezclarse con el entorno. Las garras retráctiles, similares a las de los guepardos, facilitan a los leones la captura de sus presas, mientras que sus ásperas lenguas ayudan a los depredadores a llegar a la carne con mayor eficacia. 

Los leones también han evolucionado para sobrevivir a las condiciones de temperatura de su hogar, ajustando el grosor de sus crines en períodos de sequía o de altas temperaturas. Asimismo, los leones son generalmente nocturnos, lo que les permite cazar durante la noche, cuando hace más frío.

Cebra de las llanuras

Cuatro cebras de Burchell, un tipo de cebra de las llanuras, bebiendo agua

La cebra de las llanuras es el tipo más común de cebra, y se encuentra a gusto en las llanuras abiertas y herbosas y en los bosques de hierba. Debido a la estación seca de la sabana, las cebras pueden migrar hasta 1.800 millas en busca de comida y agua, y han desarrollado un tracto digestivo único que les permite consumir hierbas de menor calidad.   

Las cebras también están bien adaptadas a las temperaturas del bioma de la sabana: su pelaje disipa aproximadamente el 70% de su calor y actúa como protector solar natural. ¿Y esas famosas rayas? El patrón hace que sea más difícil para los depredadores centrarse en un solo animal de la manada.

El ñu azul

Manada de ñus corriendo por la sabana

También llamados gnus, los ñus azules son miembros de la familia de los antílopes, aunque se parecen más al ganado. Como especie clave de los ecosistemas de las llanuras y la sabana de acacia, estos herbívoros desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la hierba y en el mantenimiento del ecosistema de la sabana para otros animales locales. 

Entre sus propias adaptaciones para la vida en la sabana, los ñus tienen colas largas para aplastar a las moscas y rayas oscuras y verticales que les ayudan a esconderse por la noche. Y, como son animales de presa, los ñus se han adaptado dando a luz a sus crías en un periodo de tres semanas para mantener su número elevado y aumentar las tasas de supervivencia.

Hiena manchada

Se trata de una hiena manchada.

Hiena manchada de pie en la sabana

Las hienas manchadas, a menudo denominadas hienas risueñas, son el gran carnívoro más común de África. Como cazadoras y carroñeras, las hienas utilizan la materia animal de forma muy eficiente, lo que facilita la competencia por la comida.   Esto es posible, en parte, por el tamaño del corazón de la hiena en proporción a su cuerpo, que representa casi el 1% de su peso corporal. Debido a esta adaptación única, las hienas tienen una gran resistencia para las largas persecuciones necesarias para cazar a sus presas.

Las hienas se refrescan en los abrevaderos y duermen en charcos y agujeros poco profundos bajo los arbustos y la vegetación de matorral. Esto les permite aprovechar la sombra durante los días calurosos.

Buitre de espalda blanca

Buitre dorsiblanco posado en un árbol

Los buitres desempeñan un papel vital en el mantenimiento de la sabana al eliminar los restos de los animales muertos. Las aves pueden hurgar en los animales grandes, pero sus picos no están adaptados a la piel dura, por lo que sólo pueden alimentarse de animales con tejidos blandos.   Aun así, sobreviven comiendo alimentos que otros animales no pueden: la alta acidez de su estómago les protege de la intoxicación alimentaria. 

Además de estas adaptaciones, los buitres disfrutan de la seguridad de los árboles grandes y dispersos de la sabana para posarse y anidar. También orinan sobre sus patas y pies para refrescarse y eliminar parásitos y bacterias que de otro modo amenazarían su salud.

Jirafa

Jirafa de pie en la sabana

El largo cuello de la jirafa y sus ojos soñolientos la convierten en una de las criaturas más queridas de la sabana. Aunque su largo cuello les ayuda a alcanzar las ramas y hojas altas, las jirafas también tienen una lengua prensil de 18 pulgadas de largo, la más fuerte de cualquier animal. La lengua es de color oscuro (para protegerla del sol) y está cubierta de una saliva espesa y pegajosa que la protege de las espinas y los palos. Esto les permite comer alimentos que otros animales no pueden consumir, lo que reduce la competencia. 

Por último, al igual que muchos animales de la sabana, las jirafas obtienen la humedad del rocío y de las plantas, lo que les permite sobrevivir semanas sin agua.

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