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La Hora del Planeta. Menos humos y más vida

El 30 de marzo es la Hora del Planeta, una cita que cada año trata de sensibilizar a la población acerca de los problemas ambientales del mundo. Estos problemas abarcan la lucha contra el  cambio climático o la pérdida de biodiversidad, con acciones internacionales como apagar las luces durante una hora y otras actividades.

La organiza el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) pero cuenta con el apoyo de multitud de asociaciones, empresas y administraciones locales. Estas suscriben los compromisos de conservación planteados por esta ONG y colaboran en la organización de las celebraciones previstas para la jornada. Así como con la participación cada vez mayor de millones de personas.

Aunque en cada lugar se vive de manera diferente, generalmente se elige una plaza para festejar “por el planeta”, hacer bailes, batucadas, conciertos de música, exposiciones de arte, etcétera. Y algo que nunca falla en esta fecha es el apagón al que se suman la mayoría de administraciones públicas. Cada año deja a oscuras a monumentos tan emblemáticos como la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo, la Catedral de Notre Dame, la Torre de Pisa, el Big Ben, la Alhambra de Granada, la Torre Taipei o las Petronas de Kuala Lumpur, entre otros.

Apagar la luz una hora y otros retos

Este año, además de apagar las luces y los aparatos eléctricos de 20:30 a 21:30 de la noche, WWF ha propuesto varios retos que insta a realizar, o bien de manera simultánea, o bien eligiendo una de las sugerencias para esta fecha. Éstas son: pasar el día sin carne. Esto nos recuerdada que  “se necesitan 15.500 litros de agua para producir un kilo de carne”. Sin plástico de un sólo uso, ya que “cada año se vierten 100 millones de toneladas de plástico a la naturaleza”. Sin emisiones, pues puede ser tan sencillo como prestar atención al transporte urbano, que —insisten— “es el causante del 30% de todas las emisiones de CO2”.

Para ayudar a cada uno a cumplir estos retos y luchar frente al cambio climático, WWF ha diseñado unos listados de consejos que se pueden descargar en su web.

Evitar las emisiones de CO2

Por ejemplo, para el “#RetoDíaSinEmisiones”, sugieren incluso renunciar al coche o moto una semana entera. Recuerdan que el transporte es el sector que más energía consume en España, pues supone un 39% del total, con la mayoría de emisiones (el 95%) provenientes del tráfico por carretera. Pero existen alternativas para ahorrar energía, insisten, como la bicicleta “tradicional o eléctrica”, patinetes, patines, coches y motos eléctricas o caminar, que promueven una movilidad “más limpia, eficiente e inclusiva”. Acercarnos cada vez más al transporte colaborativo.

También incluyen entre sus recomendaciones proyectos concretos de entidades sociales o empresas privadas, como el Camino Escolar. Es “un proyecto de intervención ciudadana para transformar el modelo de ciudad y difundir las problemáticas y buenas prácticas relacionadas con la movilidad sostenible. Esta iniciativa es  segura, autónoma y activa para la infancia”.

La red social BlaBlaCar, que fomenta el transporte compartido; o los “bicifindes”, una iniciativa de En Bici Por Madrid que acompaña a indecisos a moverse entre el tráfico de la capital. De esta forma se da a conocer las vías más seguras de circulación para ciclistas de camino a su trabajo y hacer que pierdan sus miedos.

También destacan el reto “DesAUTOxícate” de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA). En el marco de esta iniciativa la ACA elige a cuatro participantes “adictos” a sus vehículos privados. Una vez seleccionados, les quitan las llaves del coche, les dan tres tarjetas: el abono de BiciMad, la tarjeta multi de transportes y la de Bluemove (de alquiler por horas de coches eléctricos).

Les retan a apañárselas durante un mes con este tipo de movilidad, fomentando el transporte multimodal y sostenible. Entre tanto les plantean juegos y desafíos y les invitan a compartir sus impresiones en las redes sociales.

Renunciar al plástico de un sólo uso

Para el #RetoDíaSinPlástico, WWF propone nueve acciones o situaciones cotidianas donde se puede prescindir del plástico. En el desayuno, recomiendan utilizar tazas y platos de vidrio o loza, evitar cápsulas y bolsitas de té no compostables y empaquetados individuales de magdalenas o galletas. Para la ducha, “jabón y agua, ¿qué más?”. En la oficina, sustituir vasos y platos de plástico por otros reutilizables. “Puedes llevar tu propia taza y bajarla a la cafetería y beber agua en una botella de vidrio”. En el super, comprar a granel o elegir productos envasados en papel o en vidrio. En el gimnasio, emplear una esterilla de bambú, en lugar de una de plástico, y “las toallas de algodón, no de microfibra”. Para las mascotas, la comida en cuencos de cerámica o de acero, juguetes de cuerda y una caseta de madera o una cesta de mimbre. A la hora de la cena, “mejor vidrio para conservar alimentos que film o plástico”, y para limpiar “fabrica tus detergentes con vinagre, limón y bicarbonato”. Por último, para salir “de fiesta”, mejor hacerlo sin pajitas ni removedores de plástico.

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