Earth Overshoot Day

Earth overshoot day: Nos “comemos” al año un planeta y medio

Earth Overshoot Day marca la fecha en que la demanda de recursos y servicios ecológicos de la humanidad en un año determinado supera lo que la Tierra puede regenerar en ese año. Para determinar la fecha del Día del Sobrecarga de la Tierra para cada año, Global Footprint Network calcula el número de días de ese año que la biocapacidad de la Tierra es suficiente para proporcionar la Huella Ecológica de la humanidad. El resto del año corresponde al rebasamiento global.

Para que la población mundial viva como lo han hecho hasta ahora necesita más de un planeta y medio. Concretamente, precisa 1,6 planetas. En el caso de los españoles, la factura del modo de vida es todavía mayor: asciende a 2,5 planetas.

La huella ecológica es diferente por países

Esto ocurre porque la huella ecológica de un país occidental, septentrional y europeo, como es España, es mucho más alta que, por ejemplo, la de Indonesia, el país que más tardará en 2020 en alcanzar el tope de su presupuesto ecológico anual. A la cabeza de este nada alentador ranking están Qatar y Luxemburgo, seguidos de Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Estados Unidos y Canadá. Son, por tanto, los países con mayor huella ecológica.

Una forma de ilustrar el diferente impacto ambiental de cada país es mediante el Día de Sobrecapacidad de la Tierra, el día del año a partir del cual ya se habrían agotado los recursos naturales que el planeta es capaz de reponer en 365 días.

Lo calcula la Global Footprint Network a partir de la información disponible sobre los recursos que la Tierra puede regenerar en un año. La fórmula consiste en dividir la cifra que corresponde a esos recursos entre la huella ecológica de la humanidad (la demanda anual de recursos por parte de los humanos). El resultado de la división se multiplica por el número de días que tiene un año no bisiesto y voilà: día de sobrecapacidad de la Tierra.

Metodología del cálculo del día de sobrecapacidad de la tierra

Como si se tratase de un balance de una empresa, la metodología consiste en hacer dos cuentas: una de ingresos y otra de gastos.

En el lado de los ingresos (los recursos que nos brinda la naturaleza), se evalúan las zonas terrestres y marítimas biológicamente productivas, incluidas las tierras forestales, las tierras de pastoreo, las tierras de cultivo, las zonas de pesca y las tierras edificadas.

En el de los gastos se mide nuestra demanda de alimentos y fibras vegetales, ganado y productos pesqueros, madera y otros productos forestales, el espacio para infraestructura urbana y bosques para absorber las emisiones de dióxido de carbono de los combustibles fósiles.

El resultado, en términos globales, para 2020 es que el Overshoot Day llegó el  22 de agosto. A partir de entonces, la humanidad está en números rojos con la Tierra.

Lo cierto es que la efeméride del Earth Overshoot Day, que en España este año tuvo lugar el 27 de mayo, se adelanta cada vez más. Esto significa que, lamentablemente, cada año agotamos antes los recursos que nos brinda la naturaleza, elementos que son finitos y, en muchas regiones, ya escasos.

Prueba de ello es la falta de agua en lugares como Ciudad del Cabo (Sudáfrica) Sao Pablo (Brasil), Chennai (India) en los últimos años o, en 2020, la escasez hídrica  que se ha acentuado en Alemania, donde ciudades como Ulrichstein están sufriendo una crisis sin precedentes porque las reservas de agua subterránea se están secando.

2020, el “alivio” ecológico tras la pandemia

Sin embargo, la pandemia que ha paralizado la economía mundial en 2020 ha frenado en cierta medida ese excesivo consumo de estos recursos materiales y energéticos de los que disponemos, y ha retrasado ligeramente la fecha en que nos hipotecamos con el planeta: desde el 29 de julio en 2019 al 22 de agosto este año. Como consecuencia, y aunque aún es pronto para asegurar con total firmeza que esto se deba a la crisis sanitaria por el nuevo coronavirus, la huella ecológica de la humanidad en 2020 se redujo un 9,3% desde el año anterior.

Los principales motores de esta rebaja en el uso de recursos fueron la reducción en la huella de carbono —que en 2020 fue un 14,5% menor que en 2019— y en la huella forestal, que este año fue un 8,4% más baja que el pasado.

La huella de la comida, no obstante, no ha variado en absoluto, puesto que la demanda de alimentos no ha sido menor y el desperdicio incluso ha aumentado debido a la interrupción de las cadenas de suministro que se dio durante los meses más duros de la emergencia sanitaria.

Con todo, en comparación con la década de 1970, cuando se empezó a usar esta herramienta para medir la huella ecológica del planeta, la fecha del Overshoot Day continúa adelantándose.

En 1997, el Día de Sobrecapacidad de la Tierra sucedió a finales de septiembre; en 2016, en agosto; y, en 2019, en julio. En 2020, aún con buena parte del mundo en pausa para contener la expansión de la COVID-19, el día de sobrecapacidad de la Tierra se retrasó apenas 24 días. Es decir, que sólo hemos ganado 24 días a la deuda ecológica, y eso habiendo pasado por una trágica situación que ha causado sufrimiento a millones de familias alrededor del mundo y que ha azotado duramente la economía de prácticamente todos los países afectados por el virus SARS-COV-2.

#MoveTheDate

Por eso, la campaña “Move the date” (en español, “cambia” o “desplaza” la fecha) intenta retrasar todo lo posible el día en que nos quedamos en números rojos, con iniciativas enmarcadas en el #MoveTheDate Solutions Map y con las recomendaciones de las formas de contribuir de manera individual a rebajar la huella ecológica de cada uno.

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