vivir sin coches

Vivir sin coches

¿Es posible vivir sin coches? Es bien sabido que las ciudades que habitamos hoy se diseñaron pensando en el uso del automóvil, pero eso no significa que no se puedan repensar, con una planificación urbana centrada esta vez en las personas.

Ciudades que han decidido vivir sin coches

Cada vez más ciudades van por ese camino, dando más prioridad al peatón, a la bicicleta y al transporte público, en detrimento de los coches. Amsterdam y Copenhague son algunas de las capitales europeas que lideran el cambio hacia una movilidad activa y que antes han tomado la decisión de vivir sin coches —a pie o en bicicleta— y apoyada por el transporte colectivo y bajo en emisiones.

Aparte de las capitales de Bélgica y Dinamarca, hay experiencias concretas, a menor escala, que están apostando por esta transición en la forma de moverse y de ocupar el espacio público. Un ejemplo reciente ha surgido en el estado de Arizona, cuya capital, Phoenix, ha sido valorada como la segunda peor entre las grandes ciudades estadounidenses según el índice Walk Score. A sólo 17 kilómetros de allí, en la ciudad universitaria de Tempe, se está llevando a cabo una iniciativa urbanística de 170 millones de dólares americanos.

El Proyecto Culdesac Tempe será el primer barrio libre de coches

El proyecto Culdesac Tempe pretende levantar el primer barrio libre de coches que se diseña desde cero en Estados Unidos. El área, de casi siete hectáreas, acogerá a cerca de 1.000 residentes. Se construirán en principio 761 apartamentos nuevos que tendrán un alquiler de entre 1.000 dólares al mes (por un estudio, por ejemplo) y 2.00 dólares, por un piso de tres habitaciones; unos precios en línea con lo que es habitual en esa zona de la ciudad. Para vivir allí, los residentes deberán cumplir con una condición: renunciar a tener o usar coche. No se podrá aparcar ni allí ni en las calles cercanas al barrio. La intención de los fundadores de Culdesac, la start-up a cargo del proyecto, es ampliar progresivamente este barrio de forma que se convierta en la primera gran ciudad totalmente libre de coches en EEUU.

Tres ciudades que echaron al coche a patadas de una forma inteligente

Ciudades peatonales

Pero ¿es posible vivir sin coches? Hay algunos lugares que nos demuestran que sí, es posible. Más allá de las localidades donde los canales impiden la circulación a motor —Venecia, por ejemplo—, hay ejemplos de ciudades sostenibles como Lovain-la-Neuve, en Bélgica. Esta comunidad universitaria, de unos 10.000 habitantes, es totalmente peatonal. El tráfico motorizado está prohibido en toda su superficie. Así ocurre también en Fazilka, en India. Para atajar el problema de los atascos que sufría esta localidad, las autoridades prohibieron la circulación de vehículos durante el día.

¿Qué alternativas hay? La bicicleta, por ejemplo. En Carolina del Sur (EEUU), un municipio conocido como Bicycle City no dispone de zonas de aparcamiento para automóviles, sino que esas áreas se han dejado a las afueras para que los visitantes y residentes dejen aparcados fuera sus coches y se desplacen en bicicleta por la ciudad.

Beneficios de eliminar los coches de la ciudades

No sólo vivir sin coches es posible sino que es mucho más saludable. El transporte del futuro está destinado a ser sostenible.  En 2016, un estudio en el que participó el Instituto de Salud Global de Barcelona analizó la relación entre salud y movilidad en Viena, Londres, Amberes, Zurich, Örebro, Roma y Barcelona. Los resultados revelaron que, de media, quienes se desplazan habitualmente en coche en todas estas ciudades pesan cuatro kilos más que los que eligen la bicicleta como principal medio de transporte. El motivo del menor peso de los que se mueven normalmente en bicicleta no es el ejercicio que se practica con la bicicleta per se. Elegir este medio de transporte para el día a día incentiva un estilo de vida saludable en su conjunto, señalaron los investigadores, que alertaron de los riesgos asociados al sedentarismo. Entre otros, la tendencia al sobrepeso o la mayor probabilidad de padecer enfermedades crónicas como cáncer, infartos, ictus.

Pero, ¿cómo llegar al trabajo en bicicleta, si no está a una distancia cercana? Hay quien argumenta que llegar a la oficina sudando, después del esfuerzo físico de pedalear varios kilómetros, no es lo más apropiado para un entorno laboral. Por eso algunas empresas que intentan favorecen una movilidad activa en sus empleados ponen a su disposición duchas para que éstos puedan trabajar cómodamente tras haber hecho su ejercicio diario y haberse evitado, de paso, el tráfico de la ciudad, o el transporte público.

Más allá del ejercicio, la movilidad activa es además una forma de disfrutar del trayecto que realizamos hasta el destino. Llegar por el propio esfuerzo tiene un efecto psicológico diferente que desplazarse en automóvil. Montar en bicicleta, en concreto, favorece la liberación de endorfinas, lo cual provoca una sensación de felicidad que puede combatir problemas como la depresión, el estrés o la ansiedad.

Como vemos, vivir sin coches no sólo se puede sino que, si queremos ciudades más sostenibles y más saludables para los ciudadanos, se debe.

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